Así como el amor es hacer el bien a alguien, el odio es hacerle el mal con idéntica voluntad. No es "desear el mal", que puede conllevar que el malo reciba su cosecha, sino acciones concretas de franco desamor entre las personas.
Las personas buenas, bienintencionadas, aún cuando estén enojadas no dejan de amar. Las personas malas o que están más cómodas odiando no son así. Son más infantiles, y hallan justificaciones para algo como odiar.
El anti-odio, es decir el que nada justifique jamás el odiar a otra persona
para empezar recibe el odio de las personas odiadoras,
es decir de las que están más cómodas odiando.


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